lunes, 31 de enero de 2011

Mira el pajarito!




Había que sonreír ante aquella frase  mirando a una cámara fotográfica. Las pocas fotos que tengo de niña fueron hechas previa famosa frase cuyo objetivo era esbozar una sonrisa ante los flashes de aquella vieja cámara, aquella negra, grande , vetusta y pesada cámara con rollo que mi madre siempre gustaba y gusta tener para inmortalizar ciertos momentos que debían ser perennizados por los siglos de los siglos... muchas veces el sólo mirar a mi madre o hermanos enfocándome con una cámara sin aquella famosa frase, el sólo acto de recibir una toma fotográfica , se sobreentendía que era sinónimo de “mirar el pajarito” es decir, teníamos que imaginar aquel pajarito de marras en nuestra mente y pensar por una milésima de segundos lo lindo que era, con sus colores , su canto, su gracia, su pequeño tamaño, y porqué no... imaginarse “cosquillas” en nuestros pies o en nuestras axilas hechas con sus suaves y pequeñas plumas de terciopelo e imaginar que con todo eso no quedaba más que sonreír...y así la foto se vería “muy mona” con nuestra sonrisa gracias al bendito pájaro imaginario...que por cierto ahora ya murió _al menos para mí_ por algo que pasó en años posteriores...

Así fuimos criados por muchas décadas muchos niños y jóvenes inocentones que siempre teníamos que sonreír ante aquella frase... muchos fotógrafos , aquellos que tomaban fotos en las plazas tenían un tieso pajarito en sus manos, era un pajarito de no sé qué material...no sé si era un pajarito de hule, de plástico, una bola con plumas pegadas...disecado...en fin , no sé, pero aquellos fotógrafos deambulaban por las plazas ofreciendo fotos en blanco y negro; cada uno tenía su propio pajarito y su propia cámara con los cuales con una mano elevaban el pajarito a una altura prudencial para que sea observado por el fotografiado y en la otra mano tenía lista la palanquita el cual con un toque maestro jalándola hacia abajo ya tenían lista la foto .... sin antes haber pronunciado esa infaltable frase....

Mira el pajarito! Decía el “maestro” fotógrafo....y la sonrisa afloraba en forma natural ya que era gracioso ver un pajarito tieso y sin vida en las manos del fotógrafo... yo creo que la sonrisa era una carcajada retenida porque ver a un tipo con una “cosa” que llamaba “pajarito” era algo ridículo y hay veces que la ridiculez causa gracia...no?...es así como luego de un tiempo, los dizque fotógrafos que luego aparecieron , llámese padres, hermanos, vecinos, tíos, primos, amigos, etc., ya no necesitaban enseñar ningún ave de ningún tipo... ni chiquitos, ni de mal agüero, ni de rapiña...bastaba la frasecita aquella para sonreír....

Ya adolescente y para esos  tiempos,  la frase ya no era tan necesaria... se sabía que ante una cámara había que esbozar una sonrisa  ...así fui formada por ese bendito “pajarito” por esa “frase” por esa “costumbre”…. hasta que sucedió ...lo peor...que sólo le puede pasar a una ingenua , inocente y tonta muchacha como lo era yo ...sucedió en un viaje a Cajamarca al cual fuimos toda la familia para conocer la tierra en donde nació nuestra madre y para dar una “mejor y cristiana” sepultura a los restos de nuestro querido tío que había fallecido años atrás...fuimos todos al cementerio para tal fin  , el cual se colocó en su tumba una hermosa, resistente e inmensa cruz de madera tallada con el nombre y fecha de nacimiento y muerte  y luego  de rezar cuchucientas mil oraciones, padrenuestros y avemarías  y pedir perdón por sus pecados ante su tumba,  llegó el momento de  perennizar ese acontecimiento... así que ... miramos toda la familia a mi madre quien con cámara en mano, como ya era su costumbre, iba a inmortalizar ese momento ante la tumba del tío materno, ante la inmensa cruz ,  con una bendita y vergonzante  foto, ... al menos para mi... y ante lo serio del momento… ante lo sublime y espiritual a la vez ...ante lo triste por el pariente ya ido al otro mundo...dijeron “foto” y todos miramos a la cámara… fijamente , algunos tristes, algunos serenos, algunos melancólicos algunos con cara de ¡Ay pobre el tío muerto!, y yo, con todo lo aprendido acerca de cámaras, pajaritos, flashes y  tomas fotográficas…. Y es en ese preciso momento que mi madre dice “miren el pajarito” y con pose de modelo de quinta categoría, con un pie adelante y una mano en la cintura, esbocé una amplísima sonrisa...ante la tumba del  tío… en esa foto quedó  reflejada el rostro serio de la familia, acongojada por ese  momento, a excepción de mi persona… la foto de la vergüenza, en la cual, quedó perennizada mi blanca  sonrisa de oreja a oreja...y todo por culpa de quién?...pues por culpa de ese inaguantable, detestable  y entrometido pajarraco….

1 comentario:

  1. Agradable lectura. Soy fotógrafa aficionada y nunca había escuchado del "pajarito"

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